En mi publicación anterior mencioné lo maravilloso que es vivir despeinada, y bueno, empezó el verano y debo agregarle al dejar que el viento juegue con mis crespos, el que el calor me lo esponje si no lo cuido bien, pero bueno, esas son cosas sin mucha relevancia (al menos por ahora).
Terminé mi segundo ciclo, y debo decir que de los dos que voy terminando, este me dejo muchas enseñanzas, y muchas metas más por alcanzar. Creo que te contaré un poco lo que pasó para que entiendas porque el título y el significado de este post.
A inicios de este ciclo arrastraba problemas desde el primero, cosas que me preocupaban y que yo pretendía ignorar pero que poco a poco hicieron que todo explotara delante mio, sintiendome yo incapaz de evitarlo.
Comencemos por ÉL. Me acostumbré terriblemente a él, a su voz, a sus quejas, a su cara de poto (perdón por la comparación), a su insensatez, a todo lo que tuviera que ver con él, me acostumbré, para bien o para mal, pero me acostumbré y se me hizo díficil dejar todo a la mitad. Como tambien he comentado antes, uno nunca debe quedarse con el 'que hubiera pasado si', y talves fue esa la razón por la cuál a pesar de TODO, me quedaba ahí, acostumbradome cada día más, haciendo más difícil el alejarme.
Ayer materialicé nuestra situación cuando le dije a una persona común entre nosotros que ya no eramos amigos(aún cuando esta persona insistía e insistía en que debía ser una mentira), y creo que en este caso, esa es la principal razón para mi publicación, para haber decidido también materializar el cómo me siento.
Luego en este ciclo sufrí una 'crisis' con mis mejores amigos del colegio, y por momentos perdí la esperanza en verdaderas amistades, hoy somos buenos amigos, creo que aun quedan cosas por sanar, por conversar, y sé que podríamos estar mejor, pero he entendido que las cosas se dan con el tiempo, y no las puedes forzar.
Terminando el primer ciclo, a mi abuela la operaron, estuvo mal, no podía ni caminar, y a veces es en esos momentos en los que te preguntas ¿Dónde está Dios? ó ¿Porqué me pasa esto a mi?, pero alguna vez leí que no es preguntarse porque? sino PARA QUE? y el haber visto a mi abuela pálida, sin ganas de nada, hasta deprimida y decepcionada de la vida, me dieron ganas de apoyarla en su lucha, de darle esperanzas. Empecé yendo una vez cada quince días, pasaba una hora con ella y me dirigía a la U, y luego recuerdo que pasé un día de crisis cuando alguien en casa me mencionó algo que yo pasaba por alto por la emoción de estar con mi abuela. Ella repetía siempre lo mismo, cuando la saludaba era la misma respuesta, estaba cerrando su mente, no estaba experimentando nuevas cosas.
Así que empecé de cero con ella, empecé a preguntarle cosas que yo no sabía de su vida, y así intentando no terminar en el mismo círculo vicioso de la misma conversación de siempre, intentando sacarla de su rutina, intentando que ella mire la vida de una manera diferente.
Pasaron muchas cosas más, que me hicieron ser un poco honguito por unos días (Cathy sabe a lo que me refiero), pero te comparto estás porque son como que lás más públicas.
Este viernes fui donde ella, mi abuela. La ayudé a limpiar su armario con mi tía, barrimos, botamos una cuantas cosas viejas, y en uno de los cajones encontré una bolsa con cartas, en son de broma pregunté si es que eran de amor. mi abuela dijo que si, que eran las que mi abuelo solía enviarle cuando eran enamorados.
Me senté en un rincón a leerlas sola, pero ella me preguntó si podía leerselas a ella también, me acerqué a su cama, me senté en mi eterno sofa verde (cabe mencionar que mi abuelo lo hizo), y empecé a leerle, hubo momentos en los que lagrimeó, admito que yo no lloré solo porque era la narradora, y si yo me quebraba quien iba a leer todo por mi :/
Lo que esas cartas decían, creo que no tengo la autorización para reproducirlo aquí, pero tenían un sentimiento diferente, eran palabras de un hombre enamorado, de un hombre que sabía amar, y que sabía lo que quería, a donde quería llegar y sobretodo, con quien quería llegar. Con mi abuela, con una familia, con mi abuela sobre todo.
HATIKVA, es el himno de Israel, y significa esperanza en hebreo. Conozco esta palabra hace ya un año, pero nunca la utilizé para nada, porque simplemente no la sentía, no tenía una conexión especial, por decirlo así. Este año me lo volvieron a mencionar, y como que le presté más atención, pero aún así no lo materializaba.
Cuando terminé de leer la mitad de las cartas, y era hora de irme, me di cuenta de algo, mi abuelo nunca perdió las esperanzas aun cuando se tuvo que alejar de su esposa por un largo tiempo. Él se mantuvo firme, esperó y ganó. Y eso es exactamente lo que yo quiero hacer.
A la mitad de este ciclo dejé muchas cosas de mi pasado atrás a tal punto que cerré el fb, lo volví a abrir para terminar de eliminar ciertas cosas y sigo ahí. Así como dejé muchas cosas, porque me di cuentan que no eran para mí, gané otras. Gané nuevos amigos, nuevas experiencias, nuevos retos, nuevas libertades, y me pusé nuevas y más altas metas.
Sé que debes pensar que es fácil decirlo, y que lo complicado es ponerlo en práctica, eso lo sé, pero te digo algo que leí en un libro de Coelho que me prestó Cathy:
'El tiempo del miedo se acabó, ahora comienza el tiempo de la esperanza'
Y eso es, por mucho tiempo tuve miedo, de que si dejaba mi pasado atrás, entre el presente y el futuro me harían pedazos, hoy sé, siento y confío que todo será diferente. Hoy decidí ser dueña de mi presente y guardar la esperanza.
Hace ya dos meses que voy con esa palabrita, y me apoderé con ella, con el sueño de hacerla realidad, de que la gente sepa que nadie ni nada puede quitarme la esperanza. Dios siempre te tiene una nueva puerta abierta, una nueva oportunidad esperando.
Talvés no te gustó mi publicación, pero a alguien tenía que decirselo. Vive una vida basada en la esperanza, no en la ilusión, en la ESPERANZA, en saber que todo siempre, de una manera u otra, terminará bien. Bajo ninguna circunstancia dejes luchar, no pierdas la esperanza.
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